01¿Qué es una auditoría SEO?
Es una revisión ordenada de tu sitio para saber por qué Google lo muestra o no lo muestra. Funciona como un chequeo médico: no cura nada por sí sola, pero señala qué hay que atender y en qué orden. A diferencia de contratar un plan mensual, aquí el objetivo es el diagnóstico.
02¿Qué se revisa?
- Aspectos técnicos: velocidad, versión móvil, certificado SSL, errores de enlaces rotos y orden de los títulos.
- Contenido: si cada página responde una búsqueda concreta y si los textos son propios y claros.
- Palabras clave: cuáles trabaja el sitio hoy y cuáles faltan según las búsquedas reales.
- Datos del negocio: nombre, contacto y ubicación coherentes en el sitio y en Google.
- Seguridad: señales de malware o de accesos sospechosos que dañen la reputación del sitio.
03¿Qué recibo al terminar?
Un informe con los hallazgos ordenados por prioridad: lo urgente, lo importante y lo que puede esperar. Cada punto se explica en lenguaje sencillo, sin tecnicismos innecesarios. Con ese informe puedes corregir cosas por tu cuenta, pasárselo a quien administra tu sitio o decidir si te conviene un plan mensual.
04¿Cuánto cuesta y cuánto dura?
La auditoría como producto independiente no tiene una tarifa publicada en esta página. Para saber el alcance y el costo en tu caso, escríbenos por WhatsApp con la dirección de tu sitio y una descripción de tu negocio; te respondemos en menos de 24 horas hábiles. Si ya sabes que quieres trabajar el posicionamiento, los planes mensuales parten de Q1,600 / $220 mensuales e incluyen un sitio web Premium optimizado para SEO.
05¿Cuándo tiene sentido una auditoría?
Cuando tienes un sitio que lleva tiempo publicado y no recibe visitas, cuando acabas de renovar tu página y quieres confirmar que quedó bien, o cuando piensas contratar SEO y quieres saber qué estás comprando. También es útil después de una limpieza por malware, para verificar que Google ya no marca el sitio como peligroso.
06Un caso para pensar
Imagina un hotel pequeño o una cafetería en Jalapa, departamento que según Wikipedia tiene lugares como las cascadas de Tatasirire y varios balnearios. El dueño tiene un sitio de hace años y lo busca con el nombre del negocio, pero no aparece cuando alguien escribe «dónde comer en Jalapa». La auditoría revelaría si el problema es técnico (lentitud, falta de versión móvil), de contenido (no menciona el lugar) o de datos (ficha de Google desactualizada). Con ese diagnóstico, el dueño sabe dónde invertir.
Si el sitio necesita una renovación completa, mira el plan de página web. Si solo requiere optimización continua, el plan Esencial de SEO es el siguiente paso.
07Qué puedes hacer tú mismo antes de pedirla

Hay revisiones simples al alcance de cualquiera. Abre tu sitio desde el celular y mide a ojo cuánto tarda en mostrarse. Busca el nombre de tu negocio en Google y observa qué aparece: ¿tu sitio, tu ficha, solo redes sociales? Revisa que el candado del navegador esté activo. Comprueba que tu teléfono y tu horario sean los correctos. Escribe en Google lo que un cliente escribiría para encontrarte y anota en qué lugar apareces. Con esas notas, la conversación con quien haga la auditoría será mucho más productiva, porque llegarás con preguntas concretas y no con una impresión general.
Una auditoría bien hecha termina con una lista corta de acciones, no con un documento interminable. Si recibes cuarenta páginas de observaciones sin prioridad, el esfuerzo no sirve; lo valioso es saber qué tres cosas corregir primero y cuáles pueden esperar. Pide siempre ese orden, y pide que cada punto indique por qué importa para tu negocio y no solo para un robot de búsqueda.

