01Para qué sirve una auditoría
Antes de contratar un plan mensual o de invertir en contenido nuevo, conviene saber cómo está tu sitio hoy. Una auditoría revisa los aspectos técnicos, de contenido y de estructura, y los ordena por prioridad. El objetivo no es asustar con listas largas, sino señalar qué corregir primero para obtener el mayor efecto.
02Qué revisa un diagnóstico
03Cómo debería ser el informe
Un informe con los hallazgos agrupados en tres niveles: lo urgente (lo que daña tu sitio ahora), lo importante (lo que mejora resultados en pocas semanas) y lo deseable (lo que conviene hacer cuando haya tiempo). Con eso puedes decidir si lo corriges tú, si lo hace tu proveedor o si lo incluyes dentro de un plan mensual. En los planes de SEO mensual, la optimización del sitio forma parte del trabajo y los avances se miden con datos de Google.
04Ejemplo: un negocio de Chichicastenango
Pensemos en un restaurante cerca del mercado, que según Wikipedia se realiza jueves y domingos. Su sitio tiene fotos hermosas, pero pesadas, y la página tarda varios segundos en abrir con datos móviles. Además, el horario aparece solo en una imagen, que Google no puede leer. Una auditoría detectaría ambos problemas: comprimir fotos y escribir el horario como texto. Son arreglos sencillos con un efecto concreto.
05Cuánto tarda y qué cuesta
La duración depende del tamaño del sitio: uno de cinco secciones requiere menos tiempo que una tienda con cientos de productos. Servicom no publica un precio para una auditoría suelta: la revisión y optimización del sitio van dentro de los planes de SEO mensual (Esencial, Avanzado y Élite: Q1,600 / $220, Q3,600 / $475 y Q6,100 / $800 mensuales). Servicom, la empresa detrás de Paginasweb.gt, trabaja desde 2008 y atiende a distancia por WhatsApp, teléfono y correo.
06Después de la auditoría
El siguiente paso depende de tu situación. Si el sitio necesita arreglos técnicos, se corrigen primero. Si está sano pero no recibe visitas, tiene sentido pasar a un plan de SEO mensual, que puedes ver en la guía de precios de SEO. Y si el sitio ni siquiera existe, conviene empezar por una página.
Cuidado con los diagnósticos automáticos
Existen herramientas que entregan un puntaje en segundos. Sirven como señal inicial, pero no reemplazan la lectura de una persona que entienda tu negocio: una herramienta no sabe si tus horarios son los correctos ni si el municipio donde atiendes está bien indicado.
Qué debes tener a mano
Para que el diagnóstico sea útil, conviene tener a mano la dirección de tu sitio, a qué municipios atiendes, cuáles son tus servicios principales y qué palabras crees que usan tus clientes para buscarte. Con eso la revisión se orienta a tus objetivos y no a una lista genérica.
Cómo leer el informe sin ser técnico
Cada hallazgo debe venir con tres partes: qué se encontró, por qué importa y qué se recomienda hacer. Si falta alguna, pide que te la expliquen. Por ejemplo, «imágenes sin descripción» no dice mucho; «las fotos de tus tejidos no tienen texto alternativo, por lo que Google no sabe qué muestran» sí te permite decidir.
Cuándo repetir el diagnóstico
Un sitio cambia: se agregan páginas, se actualizan precios, se instalan componentes nuevos. Una buena práctica es repetir la revisión tras un cambio grande, como un rediseño, o cada cierto tiempo si el sitio es activo. Así detectas a tiempo problemas que se colaron sin que nadie se diera cuenta.
Recuerda también que una auditoría no corrige nada por sí sola. Es un mapa: te dice dónde están los problemas y cuáles pesan más. El valor aparece cuando alguien aplica los arreglos y se mide el efecto en las semanas siguientes.
Si no tienes quién los aplique, un plan de SEO mensual puede ser el camino.

