01Elegir el tipo de sitio antes de diseñarlo
Un sitio web no es una sola cosa. Hay sitios que presentan una empresa, otros que muestran un catálogo y otros que informan sobre un tema o una organización. Escoger bien el tipo evita pagar por funciones que nunca usarás o quedarse corto cuando el negocio crece. Aquí repasamos las opciones con ejemplos tomados de la actividad real del departamento.
02Tipos de sitio y para qué sirve cada uno
| Tipo | Objetivo principal | Ejemplo en Huehuetenango |
|---|---|---|
| Institucional | Presentar la empresa y generar confianza | Una cooperativa o una constructora |
| Catálogo | Mostrar productos o servicios con precios | Un productor de café o un taller de textiles |
| Informativo | Dar contenido útil a una comunidad | Una asociación, una escuela, una parroquia |
| Tienda virtual | Cobrar pedidos en línea | Un comercio con inventario propio |
03El café y el sitio de catálogo
Según Wikipedia, la economía de Jacaltenango se apoya sobre todo en la agricultura, especialmente el café, y cerca del 95 % de su producción se dedica a la exportación. Un productor o una asociación de ese tipo no necesita carrito de compras: le basta un sitio de catálogo con la descripción del grano, las presentaciones disponibles y un formulario para que un comprador solicite muestras. Con ese formato, quien busca desde otro país encuentra información ordenada y una forma directa de escribir.
04El sitio institucional del comercio y los servicios
La ciudad de Huehuetenango, capital departamental, reúne comercios, clínicas, despachos y escuelas. Para ellos el sitio institucional cumple una tarea básica: que quien te busque en Google encuentre tu nombre, qué haces, tu horario y cómo escribirte. No necesita veinte secciones. Con inicio, servicios, preguntas frecuentes y contacto se cubre lo esencial, y luego se amplía según lo que los clientes pregunten.
05El sitio informativo de una comunidad
Hay organizaciones que no venden: una asociación de agricultores, una escuela, un comité de feria. En Todos Santos Cuchumatán, por ejemplo, la feria anual del 1 de noviembre, con su Carrera de Gallos, es reconocida a nivel mundial, según Wikipedia. Un sitio informativo puede reunir fechas, historia y datos prácticos para quienes planean asistir, y mantenerse actualizado desde un panel sencillo.
06Cuánto cuesta y cuándo conviene cada opción
Los sitios institucionales, de catálogo e informativos usan el mismo plan de página web Premium: Q1,900 al año con dominio, hosting, SSL y diez cuentas de correo. La tienda virtual es otro plan, de Q2,500 al año, sin comisión por venta. Si dudas entre ambos, pregúntate si necesitas que el cliente pague desde la página. Si basta con que te escriba, el sitio de catálogo es suficiente.
Para ver cómo se compara el costo de un sitio nuevo con otras opciones, revisa los precios de páginas web en Huehuetenango.
Cómo decidir en cinco preguntas
Para escoger el tipo de sitio, responde con honestidad a estas preguntas. Primera: ¿quiero que me conozcan o que me compren? Si es lo primero, basta un sitio institucional. Segunda: ¿tengo más de cinco productos o servicios con precio? Entonces conviene un catálogo. Tercera: ¿necesito publicar noticias o avisos con frecuencia? Un formato informativo con sección de novedades te sirve. Cuarta: ¿puedo atender pedidos y envíos si me llegan en línea? Si la respuesta es sí, mira la tienda virtual. Quinta: ¿quién va a actualizar el contenido? Si no hay nadie, mejor un sitio pequeño y siempre al día que uno enorme y abandonado.
Un ejemplo de la zona norte
Según Wikipedia, San Mateo Ixtatán está a 2,540 metros sobre el nivel del mar y tiene un mercado semanal los jueves y domingos. Un comerciante o una asociación de ese municipio podría usar un sitio informativo para anunciar qué se vende en cada jornada de mercado, a qué hora llega el transporte y cómo comunicarse. Es un caso donde el contenido útil pesa más que una galería de fotografías.
El contenido manda sobre la forma
Cualquiera de los tipos funciona mal si los textos son vagos. Describe con palabras concretas lo que haces, los lugares a los que llegas y cómo se contrata tu servicio. Eso ayuda tanto a las personas como a Google, que lee esos textos para decidir cuándo mostrar tu página.

