01Prevenir cuesta menos que reparar
La mayoría de los sitios hackeados no fueron elegidos por ser importantes, sino por estar desactualizados. Los atacantes usan programas que rastrean internet buscando versiones viejas de WordPress o plugins con fallas conocidas. Tu página puede ser de una panadería o de una cooperativa; si tiene la puerta abierta, entran.
02Qué cubre el plan de Q400 al mes
- Monitoreo: vigilancia constante del sitio para detectar cambios extraños.
- Limpieza inmediata sin costo extra: si ocurre un ataque, se resuelve sin cobro adicional.
- Respaldo semanal: una copia reciente siempre disponible.
- Actualizaciones: WordPress, plugins y temas al día.
- HTTPS: conexión cifrada entre tus visitantes y tu sitio.
- Bloqueo de accesos sospechosos: se frenan los intentos de intrusión.
El precio es de Q400 al mes, mes a mes.
03Seguridad frente a mantenimiento

Seguridad y mantenimiento de WordPress
Seguridad web
Mes a mes, sin contrato largo.
- Monitoreo del sitio
- Limpieza inmediata sin costo extra si hay ataque
- Respaldo semanal
- Actualizaciones de WordPress, plugins y temas
- HTTPS
- Bloqueo de accesos sospechosos
Mantenimiento total WordPress
Todo lo de Seguridad web, y además:
- Hasta 5 cambios de contenido al mes
- Respuesta máxima en 24 horas hábiles
- Revisión mensual de velocidad
- Informe mensual
- Atención por WhatsApp
Si tu sitio casi no cambia y solo quieres que esté protegido, el primer plan basta. Si además editas seguido, el segundo ahorra tiempo.
Para decidir, piensa en cuántas veces al mes editas tu página. Si publicas ofertas, cambias precios o subes fotos con frecuencia, los cambios de contenido del Mantenimiento total pueden ahorrarte tiempo; si tu sitio es una vitrina que rara vez se toca, la Seguridad web cubre lo esencial. Ambos servicios se cobran por mes y puedes empezar con el que hoy te haga falta.
04Un patrimonio que proteger
San Jerónimo guarda una historia poco común: según Wikipedia, ahí se fundó en 1601 la primera plantación de azúcar de Centroamérica, y su antigua hacienda llegó a producir 3,125 arrobas en 1769. Un sitio sobre historia local, turismo o gastronomía es un patrimonio digital que conviene cuidar, igual que se cuida un edificio antiguo: con revisiones periódicas y no solo cuando algo se cae.
Lo mismo aplica a un comercio de Salamá o a una pequeña tienda de artesanías. Tu página tiene tus fotos, tus textos, tus contactos y, a veces, los datos de tus clientes. Perderlos o filtrarlos tiene un costo que va más allá del sitio.
05Qué debes hacer tú

La protección funciona mejor cuando el dueño del sitio colabora con hábitos simples, y ninguno exige conocimientos técnicos.
- Usar contraseñas largas y distintas para cada servicio.
- No compartir accesos por mensajes abiertos.
- Revisar de vez en cuando que los datos de contacto que aparecen en tu sitio sean los correctos.
- Avisarnos si alguien deja de trabajar contigo y tenía acceso.
Todo se coordina por WhatsApp, teléfono o correo. Si tu sitio ya tiene síntomas de infección, empieza con el servicio de reparación de WordPress hackeado.
06Cómo se ve un día normal para un sitio protegido
Un sitio con seguridad activa parece aburrido, y esa es la meta. Mientras tú atiendes clientes, el sistema vigila los intentos de acceso, bloquea direcciones que prueban claves una y otra vez y avisa si un archivo cambia sin explicación. Cada semana se guarda una copia nueva. Cuando sale una actualización importante de WordPress o de un plugin, se aplica para mantener el sitio al día.
Si algo grave ocurriera, no hay que buscar a nadie ni negociar un precio: la limpieza inmediata está dentro del plan. Eso evita lo que más afecta a un negocio pequeño, que es quedarse sin sitio durante días mientras se discute quién arregla y cuánto cuesta.
La seguridad no es un lujo de grandes empresas. Al comparar Q400 al mes contra el costo de perder tu página, tus fotos y la confianza de tus clientes, la cuenta suele salir clara.

