01Protocolo de emergencia: qué hacer primero

Un sitio hackeado genera ansiedad, pero la mejor respuesta es ordenada. Antes de llamar a nadie, haz esto:
- No borres nada todavía; anota qué ves y toma capturas de pantalla.
- Cambia contraseñas del panel, del hosting y del correo.
- Avísale a tu hosting si el sitio fue suspendido o redirigido.
- Si es una tienda, pausa los pedidos hasta saber si hay daño en el formulario de pago.
- Escríbenos por WhatsApp con la dirección del sitio y lo que observas.
02Línea de tiempo de la reparación
| Etapa | Qué ocurre |
|---|---|
| Contacto | Nos escribes por WhatsApp con la dirección del sitio y lo que observas. |
| Diagnóstico gratuito | Se revisa el sitio el mismo día y se ubica el daño. |
| Precio cerrado | Recibes el monto exacto antes de que se cobre algo. |
| Reparación | Limpieza, actualizaciones, respaldo y cierre de la vulnerabilidad de origen. |
| Se solicita la revisión; puede tardar de días a dos semanas. |
03¿Se pierden mis datos?
Antes de intervenir se hace un respaldo, de modo que el contenido legítimo se conserva. En algunos casos el ataque altera la base de datos, y entonces se revisa tabla por tabla qué es tuyo y qué fue inyectado. Si tu sitio es una tienda, conviene que además revises tus pedidos recientes.
04Qué se arregla además del síntoma
Quitar el contenido dañino no basta. Hay que averiguar por dónde entraron los atacantes: un plugin viejo, un tema sin actualizar, una contraseña filtrada o un usuario olvidado. La reparación incluye cerrar esa vulnerabilidad, actualizar WordPress, plugins y temas, y revisar los accesos. Sin eso, la reinfección es cuestión de tiempo.
05Un ejemplo desde Ixcán o desde Sacapulas

Imagina a un negocio de Ixcán, a unos 374 km de la capital si se cuenta desde su cabecera Playa Grande, según Wikipedia, o de Sacapulas, municipio con una larga historia colonial. Cuando su sitio se hackea, nadie puede ir a repararlo físicamente, ni tiene por qué: la reparación es remota. Lo importante es la rapidez del primer contacto y la claridad del plan, y eso se resuelve por mensaje.
Detrás de este servicio está Servicom, que lleva operando desde 2008. Cuando el sitio vuelva a funcionar, considera la seguridad web mensual, que monitorea y responde si hay un nuevo ataque.
Cómo comunicarte con tus clientes
Si tu sitio estuvo caído o mostró contenido extraño, conviene avisar con sencillez a tus clientes habituales por WhatsApp o redes: «Nuestro sitio tuvo un problema técnico y estamos resolviéndolo; para pedidos, escríbenos aquí». Esa transparencia protege tu reputación y evita que alguien haga clic en enlaces dañinos creyendo que vienen de ti.
Qué documentar para el futuro
Una vez resuelto, guarda el reporte que se entrega: te dirá qué entró, cuándo y cómo se cerró. Si más adelante cambias de proveedor de hosting o de persona encargada del sitio, ese documento le ahorrará mucho tiempo.
Cuánto cuesta no actuar
Mientras el sitio permanece comprometido, puede propagarse a otros sitios del mismo servidor, perder posiciones en buscadores y exponer datos de quienes escriben por tus formularios. Esperar rara vez sale más barato que reparar.
Si tu hackeo involucró un correo con tu dominio, avísanos desde el inicio y cambia también las contraseñas de ese correo.
Cuando el sitio esté recuperado, programa una revisión de seguimiento a las dos semanas para confirmar que no hubo reinfección. Es una medida simple que da tranquilidad y permite detectar cualquier señal tardía a tiempo. También conviene revisar si tus claves de acceso son las únicas que se cambiaron o si hay otras cuentas relacionadas, como el correo del dominio, que también merecen una contraseña nueva y más segura.

