01Tres planes de correo, en quetzales

Un correo con el nombre de tu negocio, como ventas@tunegocio.com, transmite más confianza que una dirección gratuita y te da control sobre tu información. Servicom ofrece tres planes anuales, todos con dominio .com incluido y soporte.
Planes de correo corporativo
| Compara y elige | EstándarQ500 /año10 cuentas · 10 GB | DestacadoPlusQ800 /año20 cuentas · 20 GB | PlatinumQ1,000 /año50 cuentas · 35 GB |
|---|---|---|---|
| Cuentas de correo | 10 | 20 | 50 |
| Espacio por cuenta | 10 GB | 20 GB | 35 GB |
| Dominio .com incluido | |||
| Soporte técnico | |||
| Configuración en celular y Outlook | |||
| Filtros anti-spam | |||
| Verificación en dos pasos | |||
| Webmail (acceso por navegador) | |||
| Migración desde otro proveedor | |||
| Cambio de plan sin perder datos | |||
| Cotizar Estándar | Cotizar Plus | Cotizar Platinum |
Pago anual. Compatible con Android, iPhone, Outlook, Thunderbird y Apple Mail.
Cada cuenta tiene su propio espacio, de modo que un compañero con muchos archivos no consume el de los demás.
02¿Qué incluye cada plan?
- Configuración en celular y en Outlook.
- Filtros anti-spam y verificación en dos pasos.
- Compatibilidad con Android, iPhone, Outlook, Thunderbird y Apple Mail.
- Acceso por navegador (webmail), sin instalar nada.
- Migración desde otro proveedor.
- Cambio de plan sin perder datos.
03¿Cuántas cuentas necesito?

Una regla práctica: cuenta una dirección por persona y suma las que son por función, como ventas, facturación o soporte, que conviene que no dependan de nadie en particular. Un negocio familiar con cuatro personas y dos direcciones comunes ya llega a seis; el plan Estándar, con diez, alcanza con holgura. Una empresa con una docena de empleados y varias áreas se acerca más al plan Plus, de 20 cuentas.
Un buen punto de partida es anotar cuántas direcciones usas hoy, incluidas las cuentas gratuitas que tu equipo emplea para trabajar. Cada dirección que pase al dominio propio ocupa una de las cuentas del plan, y cada cuenta tiene su propio espacio, de modo que no compite con las demás.
Si prevés crecer, no hace falta pagar de más hoy: se puede cambiar de plan más adelante sin perder los datos.
04¿Cómo evito que mis correos lleguen a spam?
Parte del problema se resuelve con una buena configuración del dominio y con un servicio que filtre el correo no deseado, que es lo que incluyen nuestros planes. La otra parte depende de ti: no envíes mensajes masivos sin que te los hayan pedido, evita asuntos en mayúsculas o con demasiados signos de exclamación y pide a tus clientes importantes que agreguen tu dirección a sus contactos.
05Un ejemplo en el departamento
El Progreso tiene ocho municipios y 176,632 habitantes según el censo de 2018. En Guastatoya, la cabecera departamental, conviven comercios, oficinas y servicios que se comunican a diario con proveedores de la capital, a unos 74 kilómetros por la CA-9. Para ellos, un correo con dominio propio facilita enviar cotizaciones, facturas y documentos con una imagen más profesional, y recibir las respuestas en un solo lugar.
Si todavía no tienes sitio, mira nuestras páginas web: la página web Premium, de Q1,900 al año, incluye diez cuentas de 10 GB y dominio .com a tu nombre.
06Cómo contratar a distancia
Nos escribes por WhatsApp, teléfono o correo, elegimos el plan, y nosotros configuramos tu dominio y las cuentas. Si ya tienes correo en otro proveedor, hay migración disponible. No tenemos oficina de atención al público; todo se resuelve a distancia.
Buenas costumbres para el equipo
Un buen servicio no basta si cada persona maneja su cuenta a su manera. Define unas reglas sencillas desde el comienzo: un formato único para los nombres de las cuentas, una firma con el nombre del negocio y los datos de contacto, y una política clara de contraseñas, que no se compartan por chat ni se repitan en otros servicios. Activa la verificación en dos pasos, incluida en los planes, al menos en las cuentas de quienes manejan dinero o información delicada.
También conviene decidir quién administra las cuentas: quién crea las nuevas, quién da de baja a quien se va y a quién se le avisa cuando alguien pierde su contraseña. Con una sola persona responsable, los cambios se hacen con orden.
Y no olvides revisar el espacio ocupado cada cierto tiempo: es más cómodo depurar mensajes antiguos que descubrir un buzón lleno cuando un cliente intenta escribirte.

